
La competencia está a todo lo que da
En la carrera por dominar el mercado de la inteligencia artificial, OpenAI está recalibrando agresivamente su estrategia de ventas. En un memo interno enviado el domingo, la Chief Revenue Officer, responsable máxima de la ventas de la empresa, Denise Dresser celebró la creciente alianza con Amazon y reconoció abiertamente que la histórica relación con Microsoft ha creado obstáculos inesperados para la expansión corporativa.
El documento dibuja la hoja de ruta de la compañía de cara a una posible salida a bolsa este año y subraya su ambición por conquistar el mercado empresarial, que ya representa el 40% de sus ingresos totales. OpenAI proyecta que, para finales de año, su negocio corporativo alcance paridad con el segmento de consumo.
Cambio de alianzas en la nube
Desde 2019, Microsoft ha invertido más de 13,000 millones de dólares en OpenAI. Aunque ambas compañías mantienen que la relación sigue siendo estratégica, la tensión es evidente a medida que invaden territorios mutuos. En su informe anual de 2024, Microsoft incluso incluyó a OpenAI como competidor y comenzó a probar modelos propios.
En paralelo, OpenAI ha diversificado su infraestructura con proveedores como CoreWeave, Google y Oracle. Sin embargo, la alianza más relevante es la de Amazon, que anunció a finales de febrero planes para invertir hasta 50,000 millones de dólares en OpenAI.
Según Dresser, la colaboración con Amazon Web Services, especialmente su plataforma Bedrock, ha disparado la demanda empresarial.
La guerra por el mercado corporativo: “Claude mania”
El giro hacia AWS llega en un momento crítico. El mercado corporativo de IA es altamente competitivo, con modelos como Gemini de Google y Claude de Anthropic disputando el liderazgo.
En la conferencia HumanX AI en San Francisco, Arvind Jain, CEO de Glean, describió el entusiasmo por el modelo de Anthropic como “Claude mania”, afirmando que para algunos desarrolladores “se ha convertido en una religión”.
OpenAI, que alcanzó una valoración superior a los 850,000 millones de dólares en marzo, respondió directamente en el memo. Dresser criticó la filosofía empresarial de Anthropic, describiéndola como basada en “miedo, restricción y la idea de que el control de la IA debería quedar bajo el control de unas pocas élites”, en contraste con el mensaje “positivo” de OpenAI.
Disputa por cifras e infraestructura
La rivalidad también se trasladó al terreno financiero. Anthropic anunció recientemente que su run-rate de ingresos superó los 30,000 millones de dólares. Dresser afirmó que la cifra está “inflada” en unos 8,000 millones debido a prácticas contables relacionadas con acuerdos de reparto de ingresos con Amazon y Google.
Asimismo, OpenAI sostiene que Anthropic cometió un error estratégico al no asegurar suficiente capacidad de cómputo, mientras que Anthropic respondió anunciando acuerdos con Google y Broadcom para obtener múltiples gigavatios de capacidad informática. Es importante recordar que en este ámbito, OpenAI también enfrenta problemas, con el proyecto Stargate en Oriente Medio afectado por la guerra en Irán y la puesta en pausa del proyecto Stargate en el Reino Unido.
Lo que viene
El liderazgo de Denise Dresser será clave en esta etapa. La ex CEO de Slack y veterana de Salesforce, se unió a OpenAI en diciembre y recientemente amplió su rol para asumir responsabilidades comerciales adicionales.
Pese a reconocer que el mercado es “ruidoso y volátil”, su mensaje a los empleados fue claro, deben centrarse en los clientes, operar con excelencia y avanzar todos en la misma dirección.
“El mercado es nuestro para ganar”, concluyó. “Ejecutemos en consecuencia.” Está claro que la competencia en el mercado de la IA es actualmente durísima.

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