
Al estilo macOS
Si alguna vez has visto a alguien navegar por un Mac moderno, probablemente hayas notado lo ágil que se siente el sistema operativo. Haces clic en una app y se abre al instante. En Windows 11, en cambio, abrir el menú Inicio o el Explorador de archivos suele venir acompañado de un micro-tirón casi imperceptible, pero muy frustrante.
Ahora, Microsoft está decidida a eliminar ese retraso utilizando una herramienta que tu PC ya tiene, el escalado dinámico de la CPU.
Actualmente en pruebas dentro del Windows Insider Program, una nueva función llamada Low Latency Profile pretende acabar con estas demoras. La solución es sencilla, aumentar automáticamente la frecuencia de la CPU durante breves ráfagas de uno a tres segundos cuando inicias tareas de alta prioridad. El resultado es que Windows debería sentirse mucho más rápido en el uso cotidiano.
Los números prometen un salto notable
Los resultados preliminares son llamativos:
- Hasta 40% más rápido al abrir apps del sistema.
- Hasta 70% más rápido en la carga de elementos de interfaz como el menú Inicio o menús contextuales.
- Mejora visible incluso en equipos modestos.
En pruebas con máquinas virtuales limitadas a 2 núcleos y 4 GB de RAM, el sistema pasa de sentirse lento a responder de forma instantánea. La CPU puede llegar a picos del 96% durante una fracción de segundo y volver enseguida al reposo. El truco es terminar el trabajo rápido y volver a consumir poca energía.
La polémica del “arreglo bruto”
Al filtrarse la función, algunos críticos en redes la calificaron como un parche “bruto” para ocultar software pesado. Pero esa crítica ignora cómo funcionan los sistemas modernos.
El enfoque se basa en el principio Race to Sleep, es decir usar toda la potencia disponible durante un instante para terminar antes y regresar al modo de bajo consumo.
El vicepresidente técnico de Windows, Scott Hanselman, defendió la idea señalando que este enfoque ya se usa ampliamente en móviles y otros sistemas, incluyendo macOS de Apple.
Posibles efectos para gamers y PCs portátiles
Aunque la mejora es clara para portátiles básicos y PCs económicos, hay escenarios que conviene vigilar:
- Usuarios con overclock manual podrían notar interacciones inesperadas.
- Dispositivos gaming portátiles podrían ver ligeros cambios en batería o temperatura.
Esto afecta especialmente a equipos como el ASUS ROG Ally o el Lenovo Legion Go, que compiten directamente con la eficiencia de Valve y su SteamOS.
Low Latency Profile es parte del gran plan “Windows K2”
El Low Latency Profile no llega solo. Forma parte del proyecto interno Windows K2, un esfuerzo amplio para modernizar el sistema:
- Sustitución de código heredado de los años 90.
- Reescritura de componentes clave con tecnologías modernas.
- Mejora profunda del Explorador de archivos y otras herramientas clásicas.
El perfil funciona actualmente sin interruptor visible para el usuario en builds Insider, mientras Microsoft ajusta la duración e intensidad de los picos de CPU.
Si todo sigue el plan previsto, Windows 11 podría estar a punto de dar el salto definitivo hacia una experiencia verdaderamente fluida y moderna.

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