
Un drama de alto voltaje se desarrolla en los despachos de Hollywood. Warner Bros. Discovery (WBD) se ha convertido en el epicentro de una intensa guerra de ofertas que podría redefinir el equilibrio global del entretenimiento, enfrentando el poder histórico de los grandes estudios contra el dominio del streaming.
Por un lado está Netflix, con una propuesta totalmente en efectivo de 27,75 dólares por acción para adquirir los activos clave de streaming y estudio de WBD. Por el otro, Paramount Global —a través de Skydance— liderada por David Ellison y respaldada financieramente por Larry Ellison, que ha presentado su “mejor y última” oferta: 31 dólares por acción para comprar la compañía en su totalidad.
La ofensiva total de Paramount
Paramount valora la operación combinada en aproximadamente 111.000 millones de dólares incluyendo deuda, superando ampliamente la propuesta de Netflix.
Para hacer su oferta irresistible, Paramount ha incluido fuertes incentivos financieros:
- Asumir la penalización de 2.800 millones de dólares que WBD debería pagar a Netflix si rompe el acuerdo actual.
- Ofrecer una comisión de ruptura inversa de 7.000 millones si los reguladores bloquean la fusión.
- Garantizar el precio incluso si los ingresos de la televisión lineal de WBD siguen deteriorándose antes del cierre.
- Acelerar beneficios trimestrales para accionistas.
Para Ellison, la adquisición sería un “acelerador” estratégico para fortalecer la posición de Paramount en streaming, especialmente en un contexto de declive estructural de la televisión tradicional.
La disciplina estratégica de Netflix
La propuesta de Netflix, valorada en unos 72.000 millones de dólares (aproximadamente 83.000 millones incluyendo deuda), es más quirúrgica. Busca principalmente el motor de producción y la vasta biblioteca de contenidos de WBD, incluidas franquicias globales como Harry Potter, además de activos premium como HBO.
El co-CEO de Netflix, Ted Sarandos, ha dejado claro que la compañía no participará en una guerra de ofertas sin límites. Según Sarandos, Netflix mantiene una postura “extremadamente rigurosa” en adquisiciones y está dispuesto a retirarse si el precio se dispara.
Si el consejo de WBD cambia formalmente su recomendación hacia Paramount, Netflix tendría un plazo breve para igualar o mejorar la oferta.
El frente regulatorio
Más allá del resultado en el consejo, el escrutinio regulatorio será determinante.
El Departamento de Justicia de los EEUU ya ha iniciado una investigación antimonopolio en profundidad sobre la propuesta de Netflix, solicitando documentación a productores y estudios independientes para evaluar posibles efectos sobre la competencia.
Una fusión entre Paramount y Warner reduciría el número de grandes estudios tradicionales, mientras que una integración Netflix-Warner concentraría aún más poder en el sector del streaming. En ambos casos, el debate antimonopolío será central.
Una decisión que redefinirá la industria
Los accionistas de Warner Bros. Discovery votarán próximamente sobre la propuesta de Netflix, pero la oferta mejorada de Paramount ha elevado la presión sobre el consejo.
Más allá de cifras récord, esta batalla refleja una realidad estructural: en la nueva economía del entretenimiento, la escala y las bibliotecas de contenido son la moneda más valiosa.
El desenlace no solo determinará quién controlará algunas de las franquicias narrativas más poderosas del mundo, sino que también marcará los límites competitivos de Hollywood en la era del streaming durante las próximas décadas.
