
La industria tecnológica no ha terminado con los dispositivos «vestibles» impulsados por inteligencia artificial. Aunque la primera ola de pines y colgantes con IA no logró despertar el entusiasmo de los consumidores, los grandes actores del sector siguen apostando por este formato. En ese contexto, Qualcomm ha presentado oficialmente el Snapdragon Wear Elite, llevando su marca “Elite”, hasta ahora reservada para portátiles y smartphones de gama alta, directamente a relojes inteligentes y a una nueva generación de gadgets con IA.
Diseñado tanto para smartwatches premium como para un futuro ecosistema de dispositivos inteligentes, el Snapdragon Wear Elite es lo que Qualcomm denomina un chip “wrist plus” (más allá de la muñeca). No sustituye al W5 Plus, sino que convivirá con él para atender a fabricantes que desarrollen relojes avanzados, pines inteligentes, colgantes con IA y gafas inteligentes sin pantalla.
Salto masivo en rendimiento y procesamiento de IA
Fabricado con un proceso eficiente de 3 nanómetros, el Wear Elite representa un salto arquitectónico significativo. Integra una configuración de cinco núcleos: uno de alto rendimiento a 2,1 GHz y cuatro de menor consumo a 1,9 GHz. Según la compañía, esto supone un aumento de hasta cinco veces en el rendimiento de CPU en tareas de un solo hilo (que son las que corren en el hilo de alto rendimiento).
La GPU también ha sido reforzada, alcanzando hasta siete veces más velocidad que generaciones anteriores y capacidad para manejar animaciones en 1080p a 60 cuadros por segundo.
Sin embargo, la verdadera novedad es su arquitectura para la inteligencia artificial. El Wear Elite incorpora un sistema de doble NPU (unidad de procesamiento neuronal). Una eNPU se encarga de las tareas de bajo consumo y siempre activas, como reconocimiento de palabras clave, cancelación de ruido y detección de actividad. Para cargas más exigentes entra en acción una NPU Hexagon dedicada, la primera en un chip wearable de Snapdragon, capaz de ejecutar hasta dos mil millones de parámetros completamente en el dispositivo, a un ritmo de 10 tokens por segundo, lo cual no está mal pero tampoco va a impresionar a los usuarios.
Esto abre la puerta a experiencias de “IA personal” directamente en el wearable: registro continuo de actividades (life logging), recomendaciones contextuales, interacción con el dispositivo mediante voz natural y agentes de IA capaces de gestionar tareas sin depender constantemente de la nube.
Más batería y conectividad avanzada
Uno de los mayores retos históricos de los wearables ha sido la autonomía, especialmente al ejecutar funciones intensivas como la IA o la geolocalización. Por eso, Qualcomm ha rediseñado la arquitectura del co-procesador para que el chip principal gestione más funciones de forma eficiente. En este chip, el uso de GPS requiere ahora un 40 % menos de energía.
En conjunto, la compañía promete hasta un 30 % más de duración de batería, lo que podría traducirse en varios días de uso. Además, el chip soporta la carga rápida de 9V, permitiendo alcanzar el 50 % de batería en apenas 10 minutos.
En cuanto a conectividad, el Wear Elite es compatible con 5G de capacidad reducida para dispositivos IoT, micro-power Wi-Fi (con consumo muy bajo de energía), NB-NTN para conectividad satelital, Bluetooth 6.0, GNSS (GPS, Galileo, etc.) y Ultra-Wideband (UWB). Para optimizar costos y consumo energético, los fabricantes podrán optar por versiones del chip con o sin determinadas funciones inalámbricas, según las necesidades del dispositivo.
Ecosistema y competencia en el horizonte
Qualcomm también apuesta por la flexibilidad en software. Además de ser compatible con Android y Wear OS, el nuevo chip soportará Linux, una decisión estratégica para atraer a startups interesadas en desarrollar pines o colgantes con IA.
El lanzamiento llega en un momento clave ya que hay muchos proyectos ambiciosos de wearables en marcha.
- Google ha manifestado su intención de expandir su ecosistema de hardware con IA
- Hay rumores sobre posibles wearables con IA de Apple
- Figuras como Jony Ive y Sam Altman han hablado de un futuro proyecto de hardware vinculado a OpenAI.
En el corto plazo, el mercado de los smartwatches será el primer campo de pruebas. Queda por ver si el Snapdragon Wear Elite dará a los fabricantes de Wear OS la ventaja necesaria para recortar terreno frente al Apple Watch, que mantiene una cuota de mercado superior al 50 %.
Los consumidores no tendrán que esperar demasiado. Según Qualcomm, los primeros dispositivos con Snapdragon Wear Elite comenzarán a venderse en los próximos meses. También comentaron que socios globales de la compañía como Samsung y Motorola ya están comprometidos con la plataforma.
