
Honda ha dado un giro drástico a su estrategia de electrificación. A pocos meses de iniciar su producción en Estados Unidos, el fabricante japonés ha cancelado tres modelos eléctricos clave destinados al mercado norteamericano: el Honda 0 SUV, el Honda 0 Sedan y el Acura RSX.
La decisión representa un cambio estratégico profundo para la compañía y podría costarle hasta 2,5 billones de yenes (unos 15.700 millones de dólares) en depreciación de activos e inversiones perdidas. De confirmarse, Honda registraría su primera pérdida financiera desde que salió a bolsa en 1957, afectando al ejercicio fiscal que finaliza en marzo de 2026.
El fin de la plataforma “Zero”
Los modelos cancelados formaban parte de la nueva serie 0, presentada en el Consumer Electronics Show 2025.
A diferencia de los actuales vehículos eléctricos de Honda, como el Honda Prologue y el Acura ZDX, que utilizan la plataforma Ultium de General Motors, los nuevos modelos iban a ser los primeros eléctricos desarrollados completamente por Honda.
Estos vehículos se basaban en la plataforma propietaria “Zero”, diseñada para ofrecer:
- Una arquitectura eléctrica avanzada
- Integración avanzada del software
- Funciones avanzadas de conducción autónoma
La producción se iba a realizar en el EV Hub de Honda en Ohio, con planes de exportar a Japón, Europa y otros mercados de Norteamérica. Sin embargo, sin el respaldo del mercado estadounidense, todo el programa global queda ahora prácticamente congelado.
Cambios políticos en EE. UU. y presión competitiva en China
Según la dirección de Honda, la decisión responde a un entorno global que ha cambiado rápidamente.
En Estados Unidos, varios factores han enfriado el impulso del mercado eléctrico:
- Reducción o eliminación de incentivos fiscales para vehículos eléctricos por parte de la administración Trump
- Relajación de regulaciones sobre combustibles fósiles
- Nuevos aranceles comerciales
Este cambio político ha reducido la demanda prevista de vehículos eléctricos.
Honda no es la única que ha dado marcha atrás. Otros fabricantes como Ford Motor Company, Volkswagen, Porsche, Hyundai y Kia también han retrasado o cancelado proyectos eléctricos importantes en el mercado estadounidense.
Mientras tanto, en China la situación es diferente: la competencia local se ha intensificado enormemente. Los fabricantes chinos con ciclos de desarrollo muy rápidos y vehículos altamente digitalizados han puesto presión sobre las marcas tradicionales.
Para mantenerse en ese mercado, Honda depende principalmente de joint ventures con socios locales como GAC Group y Dongfeng Motor.
Uno de los resultados de esta estrategia fue el Honda e:Ny1, un modelo exportado incluso a Europa, aunque su recepción en ese mercado ha sido tibia.
Un regreso estratégico a los híbridos
Durante una conferencia reciente, el CEO de Honda, Toshihiro Mibe, reconoció que la rentabilidad de los vehículos eléctricos se ha vuelto “muy difícil” en el contexto actual.
Como gesto de responsabilidad, Mibe y el vicepresidente ejecutivo Noriya Kaihara aceptarán un recorte salarial del 30 % durante tres meses, mientras que otros altos directivos sufrirán reducciones del 20 %. Se trata por supuesto de un gesto símbólico pero que otros CEOs deberían realizar también cuando sus empresas tienen resultados desastrosos.
De cara al futuro, Honda planea redirigir gran parte de su inversión hacia vehículos híbridos de nueva generación, un segmento en el que la empresa tiene una larga experiencia y márgenes más sólidos.
Además, la compañía quiere reforzar su presencia en mercados emergentes como la India, donde se espera que los híbridos sigan teniendo una fuerte demanda. Sin embargo, algunos analistas advierten que este movimiento también implica riesgos, ya que la India está acelerando su propia transición hacia vehículos totalmente eléctricos.
Un futuro eléctrico en pausa
Honda insiste en que no abandona completamente los vehículos eléctricos, pero sí ha decidido poner varios proyectos en pausa hasta que el mercado ofrezca mejores condiciones de rentabilidad.
La industria automotriz estará especialmente atenta al próximo anuncio estratégico de la compañía previsto para mayo, cuando Honda presentará un plan revisado a largo plazo para un mercado de electrificación que está resultando mucho más complejo de lo previsto hace apenas unos años.

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