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Categoría: Twitter/X

  • TERAFAB: el loco plan de Elon Musk para construir un imperio galáctico de IA

    SpaceX
    SpaceX, la empresa de Elon Musk

    Otra apuesta imposible

    Elon Musk vuelve a apostar a lo imposible, una estrategia que funciono bien en el pasado pero que últimamente ha resultado cada vez menos creíble para el público en general. En una presentación reciente, el empresario anunció TERAFAB, un proyecto de hasta 25,000 millones de dólares que busca revolucionar la producción de chips y llevar la computación de inteligencia artificial al espacio.

    La iniciativa une a Tesla, SpaceX y xAI en una sola visión: crear la mayor fábrica de semiconductores del mundo y desplegar potencia computacional a escala planetaria… y más allá.

    Una mega fábrica para resolver la escasez de chips

    El proyecto contempla la construcción de una “Fábrica de Tecnologia Avanzada” en Texas, capaz de producir hasta 50 veces más chips que la industria actual.

    Según Musk, sus empresas enfrentan un grave problema:

    • La industria global solo cubre el 2% de sus necesidades futuras
    • Empresas como NVIDIA, TSMC y Samsung no pueden escalar lo suficiente

    “Construimos TERAFAB o nos quedamos sin chips”, afirmó.

    Dos tipos de chips, terrestres y espaciales

    El plan incluye dos líneas de producción:

    Chips terrestres

    • Enfocados en inferencia de IA
    • Alimentarán el sistema de conducción autónoma de Tesla
    • Impulsarán robots humanoides como Optimus

    Chips espaciales

    • Diseñados para soportar radiación y temperaturas extremas
    • Pensados para centros de datos en órbita
    • Integrados en satélites de SpaceX

    El salto al espacio: centros de datos orbitales

    El objetivo final es desplegar hasta 1 teravatio de capacidad computacional en el espacio.

    La idea:

    • Usar energía la energía solar constante y gratuita
    • Aprovechar el vacío para refrigerar naturalmente las computadoras
    • Crear una red masiva de satélites de centros de datos

    Esto conecta con la creciente tendencia de planear trasladar la infraestructura de IA fuera de la Tierra. Claro que una cosa es decirlo y otra lograrlo.

    El gran obstáculo: la fabricación avanzada

    Musk afirma que TERAFAB alcanzará procesos de fabricación de 2 nanómetros, compitiendo con líderes como TSMC.

    Pero hay un problema crítico:

    • La tecnología EUV para grabar esos chips es esencial
    • Solo la empresa neerlandesa ASML fabrica estas máquinas
    • Cada unidad cuesta cientos de millones y hay una larga lista de espera (de años)

    Además, la escasez de recursos como el helio complica aún más el panorama.

    El reto logístico de lanzar miles de cohetes

    Incluso si los chips se fabrican, llevarlos al espacio es otro desafío monumental.

    Para alcanzar sus objetivos, Musk necesitaría:

    • Enviar hasta 10 millones de toneladas de carga al espacio al año
    • Lograr decenas de miles de lanzamientos anuales, lo que representa lanzar cohetes cada pocos minutos
    • Esto generaría una contaminación ambiental gigantesca

    Actualmente, SpaceX está muy lejos de ese ritmo.

    La (falta) de seguridad de los centros de datos en el espacio

    Hace poco supimos que un misil iraní había destruido parcialmente un centro de datos de AWS en el Golfo Pérsico.

    Poner centros de datos en el espacio los haría aún más vulnerables. Ya existen misiles capaces de destruir satélites en el espacio. En caso de conflicto, el uso de esos misiles podría acabar fácilmente con esos centros de datos y llenar el espacio de basura que impediría usar satélites por siempre.

    ¿Visión real o estrategia financiera?

    El anuncio llega en un momento clave: la posible salida a bolsa de la entidad combinada de SpaceX y xAI.

    Algunos analistas ven TERAFAB como:

    • Una visión a largo plazo
    • Una narrativa para aumentar la valoración de sus empresas
    • Publicidad (¿engañosa?) para generar interés antes de un IPO (lanzamiento en bolsa) histórico

    Elon Musk, entre la genialidad y el exceso

    El historial de Musk es mixto:

    Aun así, su capacidad para convertir ideas radicales en realidad mantiene el interés del mercado.

    Más allá de la Tierra, la visión final de Elon Musk

    Musk ya mira aún más lejos:

    • Fabricación de chips en la Luna
    • Computación a escala del sistema solar
    • Infraestructura energética y de datos fuera del planeta

    Inspirado en la ciencia ficción, su objetivo declarado es construir una civilización multiplanetaria impulsada por la IA.

    ¿El futuro o una ilusión?

    TERAFAB representa una de las apuestas más ambiciosas en la historia de la tecnología.

    Puede ser:

    • El inicio de una nueva era industrial
    • O un proyecto inviable a corto y mediano plazo

    En el mejor de los casos, Elon Musk ya no piensa solo en transformar la Tierra sino en rediseñar el futuro desde el espacio. En el peor, quiere seguir amasando fortunas engañando a sus accionistas.

  • Elon Musk podría tener que pagar miles de millones por “tweets engañosos”

    El logo de X, el nombre que adoptó Twitter tras ser adquirido por Elon Musk
    El logo de X, el nombre que adoptó Twitter tras ser adquirido por Elon Musk

    Todo se remonta a la compra de Twitter

    Un jurado federal en San Francisco ha determinado que Elon Musk engañó a los inversores durante su caótica adquisición de Twitter (ahora X) en 2022. El veredicto podría costarle hasta 2,600 millones de dólares en daños.

    El origen del caso, los tweets acerca de los bots

    La demanda colectiva se centró en publicaciones clave de Musk durante el proceso de compra de 44,000 millones de dólares.

    El jurado consideró engañosos dos mensajes:

    • 13 de mayo de 2022: Musk afirmó que la compra estaba “temporalmente en pausa” por dudas sobre cuentas falsas
    • 27 de mayo de 2022: sugirió que los bots podrían representar hasta el 20% o más de los usuarios de Twitter

    Estas declaraciones generaron incertidumbre en el mercado y provocaron una fuerte caída en el precio de las acciones.

    La defensa de Musk

    Durante el juicio, Musk argumentó que simplemente estaba expresando su opinión y que creía que la directiva de Twitter había ocultado información.

    Incluso admitió con ironía:

    “Si este fuera un juicio sobre si hice tweets estúpidos, diría que soy culpable.”

    Sin embargo, el jurado consideró que sus publicaciones no fueron simples opiniones, sino declaraciones que afectaron directamente a los inversores.

    Impacto en el mercado

    Las consecuencias fueron significativas:

    • Valor de Twitter al inicio: ~$36,000 millones
    • Caída de acciones hasta $32.52 por título
    • Descenso cercano al 40% respecto a la oferta inicial

    Los inversores alegan que se vieron obligados a vender acciones a precios artificialmente bajos debido a la incertidumbre generada.

    ¿Manipulación estratégica?

    Los demandantes sostienen que Musk intentó reducir el valor de Twitter deliberadamente para renegociar el precio o abandonar la operación.

    En ese momento, también enfrentaba presión por la caída en las acciones de Tesla, lo que habría influido en su estrategia.

    Un veredicto matizado

    El jurado tomó una decisión parcial:

    • Rechazó algunas acusaciones de fraude general
    • Confirmó que ciertos tweets sí fueron engañosos

    Como resultado, se estableció una compensación estimada de entre $3 y $8 por acción durante un periodo de cinco meses.

    Posibles daños de hasta $2,600 millones

    Aunque el monto exacto aún se determinará, los abogados de los demandantes estiman que el total podría alcanzar los 2,600 millones de dólares.

    El equipo legal de Musk ya prepara una apelación.

    Un capítulo más en una saga legal

    Este caso se suma a una larga lista de problemas legales tras la compra de Twitter:

    • Intento inicial de abandonar el acuerdo
    • Demandas por indemnizaciones no pagadas
    • Cuestionamientos sobre la divulgación de su participación

    Finalmente, Musk completó la adquisición en octubre de 2022, evitando otro juicio mayor.

    Cuando los tweets cuestan caro

    El caso deja una lección clara: en la era de las redes sociales, las declaraciones públicas de ejecutivos pueden tener consecuencias legales y financieras enormes.

    Para Elon Musk, su propia actividad en X podría convertirse en uno de los errores más costosos de su carrera. Personalmente me alegro de que la justicia lo haga responsable de sus actos. Sin duda esto le ayudará a madurar.