
Apple ha lanzado oficialmente los nuevos MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas equipados con los chips Apple M5 Pro y Apple M5 Max. A primera vista, los equipos parecen prácticamente idénticos a las generaciones anteriores: mantienen el diseño introducido en 2021, con su pantalla Liquid Retina XDR con ProMotion de 120 Hz, múltiples puertos y el característico chasis de bordes planos.
Sin embargo, bajo la superficie Apple ha incorporado cambios importantes que convierten a estos portátiles en auténticas estaciones de trabajo móviles, con una mejora especialmente llamativa que ha sorprendido a los analistas.
Una nueva arquitectura “bigger.BIG”
La gran novedad de esta generación está en el diseño del procesador. Con los chips M5, Apple ha evolucionado su arquitectura tradicional big.LITTLE, utilizada para equilibrar potencia y eficiencia, hacia un nuevo enfoque que algunos expertos llaman “bigger.BIG”.
En esta arquitectura:
- Los núcleos más potentes se denominan “Super cores”
- Los núcleos secundarios se llaman “Performance cores”
Por ejemplo, el M5 Max con 18 núcleos utiliza:
- 6 Super cores
- 12 Performance cores
Esta distribución permite que los núcleos secundarios gestionen tareas multihilo de forma eficiente, mientras que los Super cores se activan para cargas intensivas sin crear cuellos de botella.
En pruebas con Geekbench, el M5 Max supera los 4,300 puntos en rendimiento de un solo núcleo y ronda los 29,500 en multi-core.
Esto supone, que si lo comparamos con la generación anterior basada en M4 Max:
- Alrededor de 15 % más rendimiento de CPU
- Entre 20 % y 32 % más rendimiento gráfico
En algunos casos incluso supera al potente Mac Studio equipado con el chip Apple M3 Ultra en pruebas multi-núcleo.
Incluso el chip M5 Pro destaca: su GPU de 20 núcleos queda solo alrededor de un 14 % por debajo del rendimiento del antiguo M4 Max de 32 núcleos en pruebas Metal.
El verdadero protagonista: el SSD ultrarrápido
Aunque las mejoras del procesador son importantes, la actualización más impactante para el uso diario está en el almacenamiento SSD.
Apple prometió velocidades hasta dos veces más rápidas que la generación anterior, y los primeros tests parecen confirmarlo.
En un MacBook Pro de 16 pulgadas con M5 Max y SSD de 4 TB se registraron:
- 13.6 GB/s de lectura
- 17.8 GB/s de escritura
Esto representa un aumento con respecto a los modelos con M4 aproximado de:
- 86 % en lectura
- 123 % en escritura
En pruebas prácticas, el portátil transfirió un archivo de 25 GB a más de 3,800 MB/s, superando ampliamente a los portátiles Wintel (Windows sobre Intel o AMD). Para creadores de contenido o profesionales que manejan grandes bases de datos o archivos de vídeo, este salto en velocidad puede marcar una diferencia notable.
Más autonomía y conectividad
A pesar del aumento de potencia, Apple también ha mejorado la eficiencia energética.
El modelo de 16 pulgadas con batería de 100 Wh logró:
- 21 horas y 10 minutos de navegación web continua
- Más de 24 horas reproduciendo vídeo local
En conectividad también hay novedades. Los nuevos MacBook Pro integran el chip inalámbrico N1, introducido inicialmente en los iPhone más recientes, que añade soporte para:
- Wi-Fi 7
- Bluetooth 6
Esto garantiza compatibilidad con las futuras generaciones de redes inalámbricas.
Precio y configuración
El único punto negativo para algunos usuarios puede ser el precio inicial, que sube ligeramente frente a la generación anterior. Sin embargo, Apple también ha duplicado el almacenamiento base.
Los precios iniciales quedan así:
- MacBook Pro de 14″ con M5 Pro: desde US$2,199 con 1 TB de almacenamiento
- MacBook Pro de 16″ con M5 Pro: desde US$2,699
Las configuraciones con M5 Max comienzan con 2 TB de almacenamiento, lo que implica un aumento de unos 200 dólares en el precio base.
Los portátiles mantienen además características conocidas como:
- Tres puertos Thunderbolt 5
- HDMI
- Lector SDXC
- MagSafe 3
- Opción de pantalla nano-texturizada por 150 dólares adicionales
¿Comprar ahora o esperar?
Para quienes utilizan un MacBook Pro con chips M1, M2 o M3, los nuevos modelos con M5 representan un salto de rendimiento considerable, especialmente en tareas que dependen del almacenamiento o del procesamiento intensivo.
Sin embargo, algunos rumores apuntan a que Apple prepara un gran rediseño para finales de 2026 o 2027, posiblemente llamado MacBook Pro Ultra, que podría incluir:
- Pantalla OLED táctil
- Un diseño más delgado
- Chips M6 fabricados en proceso de 2 nm
Mientras ese futuro llega, los nuevos MacBook Pro con M5 demuestran que, aunque el exterior no cambie, el interior sigue siendo lo más importante.






